
Mi mirada te ha parecido desde el primer momento gris, te fijas en todos los aspectos menos positivos de mi cuerpo e incluso eres capaz de soltar lo que opinas de ellos sin que nadie te pregunte nada al respecto.
¡Tengo ojeras sí!, ¿y qué pasa?; como dice la canción; mis ojeras son las que me ha dado una vida de un par de cojones.
¡Estas muy delgada niña!; ya lo sé niño, pero mi delgadez no la he producido yo, por más que intento alimentarme mi cuerpo parece no querer evolucionar.
Recorres cada milímetro de mi cuerpo buscando donde esta el fallo, para tranquilamente y sin pensar; soltármelo directamente.
Ahora bien después de unos meses a tu lado yo también tengo mis preguntas, también tengo algo que decir y precisamente no son fallos tan materialistas como lo que has buscado tú en mí. A mi no me preocupa ahora mismo si eres alto o bajo, si comes o no comes, si tienes una pierna corta y otra larga, ¿qué más me da eso?, acaso si eres alto ¿voy a ser más feliz a tu lado que si fueras bajo?; respuesta: NO.
Pero te diré que tu si tienes un fallo que si se aprecia a la vista de las demás personas que te rodean y tienes dos opciones al respecto; o aprendes de la vida o te sigues fallando, por que en realidad sólo te fallas a ti mismo. Sabes prefiero escuchar; mira chica no me importas eres un polvo de una noche, eso es tener huevos. A que me digan; mira chica no se lo que quiero me pillas en un momento de mi vida en el que no se que quiero de nadie. Ni siquiera sé que es lo que espero de mi mismo; eso es cobardía.
Puedes aprender y salir convirtiendo tu vida en algo más que una simple palabra, o puedes seguir ahí sentado entre cuatro paredes lastimándote y viviendo de los recuerdos que ha dejado en tu vida la persona que te la ha dado.
Cierras las puertas a la gente que intenta ayudarte; el miedo al olvido, a sentir que ya no sufres tanto por la perdida de tu gran compañera de baile, como así tu la llamas, hace mella en tu corazón cuando conoces una persona que pueda hacerte salir aunque sea por segundo de tu mundo de recuerdos. Olvidar no es malo, es arrinconar lo que duele y si consigues superar el miedo serás capaz de abrir el cajón de los recuerdos, hurgar entre sus cosas e incluso reír con muchos de los recuerdos que ahora no eres capaz de ver, por que tan sólo ves el recuerdo amargo de la perdida. Intento decirte que la vida es precisamente un cúmulo de luchas diarias, y si te estancas en la primera piedra que la vida pone en tu camino, no podrás conocer cual es la segunda, no podrás saber que te depara la vida.
Levántate, mira hacia delante y piensa; ¿por qué malgasto mi vida?, ¿por qué he dejado de caminar?; la respuesta es Miedo y cobardía.
Como no creo que seas un cobarde, te diré claramente lo que cualquier amiga que te quiere te diría: LEVANTATE COJONES Y DEJA QUE LAS LAGRIMAS DE AYER SEAN SOLO ESO, LAGRIMAS DE AYER.
Recuerda tus propias palabras y si un día eres capaz de volver a leerlas no pensando lo mismo sabrás que has vencido al miedo. Una noche cuando alguien intentaba ayudarte tus palabras tan sólo eran cuchillos hacia ti mismo;
NO SOY NADA, SOY UN POBRE CHICO, SIN NADA DE CORAZON, AL QUE LAS LAGRIMAS LE PUEDEN.
Fin.
Lilian, 20 de agosto de 2010

Siempre estaré a tu lado, para lo que necesites, pero tienes que intentarlo.
ResponderEliminarSabes una cosa? Creo que esto me puede servir a mí.... Gracias por compartir estos pensamientos con nosotros.
ResponderEliminarMe alegro de haberte conocido y, sobre todo, de que me reconozcas como tu amigo.
Adelante bollicao, sigue así. Te mereces lo mejor.
Un besazo