Hoy me doy cuenta que por mucho que pase el tiempo, una
letra tuya cambiara mi rumbo una y mil veces.
Puedo estar rodeada de gente y
sentirme sola.
Mis latidos son cada vez más
sumisos y tienen hambre de ti.
Añoró tu risa, tu voz y hasta tus
silencios.
Busco tu aroma, tu calor y hasta el frío que invadió mi cuerpo con tu adiós.
Me he convertido en una ladrona
silenciosa, robando sonrisas, miradas y letras a desconocidos, con la única
intención de recordarte cada día.
Espero que vuelvas mientras trato
de sobrevivir, alimentándome de besos que duelen, de caricias que hielan y de
palabras que no me dicen nada.
Hecho de
menos, nuestro descaro en la cama, las borracheras de risas y la fuerza de tus manos,
Eternamente tuya...

Ánimo.
ResponderEliminarCasi todo es recuperable.
Hay que mirar adelante. Para que recuperar lo que tuviste pudiendo alcanzar lo que creiste tener?
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