¡Llévame contigo!
Qué bonita la vida, que da todo de golpe y luego te lo quita…
Por
momentos pensaba que el corazón se le
iba a salir del pecho... Tenía que ser justo ahora cuando todo había cambiado,
cuando el negro había dado paso al rosa, cuando la risa la acostaba cada noche y llorar se había convertido algo imposible...
Llego de forma
inesperada, rápido y sin hacer ruido como un soplo de aire fresco en una tarde calurosa, que apenas te deja
respirar. Era un regalo que la vida
había puesto en su camino, un regalo que convirtió sus horas en segundos, sus
lágrimas en risas y sus sueños en algo más que sueños.
La noticia
llegó al igual que vino, como un soplido
de aire pero esta vez despacito y haciendo mucho ruido, el aire fresco ahora
helaba y lo hacía de tal forma que casi podía sentir como se cortaba su respiración.
Era injusto,
sólo él comprendía cada gesto, sólo él entendía cada silencio…
Y tan bonita es… que a veces se despista
cuando cambia de aires y se vuelve maldita.


No hay comentarios:
Publicar un comentario