¿No dicen que la curiosidad mató al gato? Pues es cierto, lo mató y con el todas las esperanzas e ilusiones, todos los sueños creados con esmero durante un largo letargo sentimental de tres años.
Los hechos nuevamente pasarán a ser recuerdos, las risas de ayer se convertirán en las lágrimas que ahora mismo y en este preciso momento invaden mis mejillas y cierran mis ojos haciendo casi imperceptible cualquier rayito de luz que me devuelva la esperanza, la confianza depositada y la alegría que sentía hace apenas unos minutos.
La claridad de hace unos instantes de nuevo se sumerge en una profunda oscuridad, acompañada del dolor, la tristeza y por supuesto de mi más pura estupidez.
Despertar de un sueño onírico no es precisamente lo que ayer tenia planeado, pero tampoco tenia planeado descubrir de qué y de quienes estaba rodeada.
Sentir que eres especial, sentir que tienes algo esperándote ahí fuera distinto a lo que tienes dentro, y entonces despertar y descubrir una mentira no es fácil de llevar de la noche a la mañana.
Que difícil es darse cuenta de que amas a quien te desprecia, y te desprecia quien amas.
¿Qué no es lo mismo querer, que amar?
Yo descubrí ayer que no, querer se puede querer a todo el mundo, o eso se empeñaron en decirme. Amar sólo se ama a una persona. Siempre pensé que eran conceptos iguales, si me decían te quiero, jamás me paré a pensar en que tipo de te quiero era. Ahora teniendo en cuenta que ayer descubría que no me amaban, si no que me querían, pues me paré a pensar haciendo acopio del valor que me quedaba para recordar y entonces supe que jamás nadie me ha amado, por que jamás he recibido un “Te amo”…
Los hechos nuevamente pasarán a ser recuerdos, las risas de ayer se convertirán en las lágrimas que ahora mismo y en este preciso momento invaden mis mejillas y cierran mis ojos haciendo casi imperceptible cualquier rayito de luz que me devuelva la esperanza, la confianza depositada y la alegría que sentía hace apenas unos minutos.
La claridad de hace unos instantes de nuevo se sumerge en una profunda oscuridad, acompañada del dolor, la tristeza y por supuesto de mi más pura estupidez.
Despertar de un sueño onírico no es precisamente lo que ayer tenia planeado, pero tampoco tenia planeado descubrir de qué y de quienes estaba rodeada.
Sentir que eres especial, sentir que tienes algo esperándote ahí fuera distinto a lo que tienes dentro, y entonces despertar y descubrir una mentira no es fácil de llevar de la noche a la mañana.
Que difícil es darse cuenta de que amas a quien te desprecia, y te desprecia quien amas.
¿Qué no es lo mismo querer, que amar?
Yo descubrí ayer que no, querer se puede querer a todo el mundo, o eso se empeñaron en decirme. Amar sólo se ama a una persona. Siempre pensé que eran conceptos iguales, si me decían te quiero, jamás me paré a pensar en que tipo de te quiero era. Ahora teniendo en cuenta que ayer descubría que no me amaban, si no que me querían, pues me paré a pensar haciendo acopio del valor que me quedaba para recordar y entonces supe que jamás nadie me ha amado, por que jamás he recibido un “Te amo”…
Lilian, febrero 2011


que bien escribes...y la segunda parte cuando vendra..
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