Hoy es un buen día para el sosiego y el descanso, que necesito, no pienso someterme a ningún tipo de presión para cumplir con ningún objetivo, puesto que evidentemente no tengo ningún plazo de entrega, puesto que en realidad no tengo objetivo que me incite a hacer nada. Descubro que cuanto menos complicaciones muestro, más placer viene naturalmente hacia mi, sin ni siquiera levantar un dedo.
Baja los decibelios de éste soleado día voy a disfrutar de la nada, del vacío y de la soledad inmersa que me sumerge mientras las agujas de mi reloj siguen corriendo a ninguna parte. Me siento orgullosa por lo que soy y no me arrepiento de lo que tengo. Pues lo que tengo es lo que yo he creado para mi, al contrario que mucha gente, que en fondo se coloca una máscara para evadir la vida que en realidad a creado. Yo no tengo que ponerme la máscara de la felicidad, puesto que de ella no dispongo, no tengo que cargar con las consecuencias de una vida llena de mentiras, puesto que mi vida esta vacía.
Hoy me prometo felicidad y armonía imaginarias.
No necesito grandes cosas para ser feliz, tan sólo con las pequeñas atenciones de las personas que en realidad me quieren me basta. Consiguen sacarme de nuevo la ternura, la alegría y las ganas de seguir. Hoy voy a proponerme a mi misma serenidad, calma, paciencia y probaré con un nuevo camino, creo que la combinación de estas tres palabras puede conducirme a un camino muy eficaz. Siento la voluntad de no escuchar a las personas que me hieren, de seguir hacia delante y hacer que las cosas se muevan, en mi mundo apagado.
El mundo esta hecho para los fuertes, los débiles no tenemos la fuerza suficiente como para afrontar la realidad que nos invade. Pero pienso convertirme en piedra, y tener la fuerza suficiente como para seguir haciendo como que no escucho a personas que manejan la vida de los demás, a personas que se creen superiores por tener la fuerza suficiente como para afrontarlo todo, o al menos a creer que tienen el mundo bajo sus pies. Hoy me despierto con calma, serenidad y orgullo.
Baja los decibelios de éste soleado día voy a disfrutar de la nada, del vacío y de la soledad inmersa que me sumerge mientras las agujas de mi reloj siguen corriendo a ninguna parte. Me siento orgullosa por lo que soy y no me arrepiento de lo que tengo. Pues lo que tengo es lo que yo he creado para mi, al contrario que mucha gente, que en fondo se coloca una máscara para evadir la vida que en realidad a creado. Yo no tengo que ponerme la máscara de la felicidad, puesto que de ella no dispongo, no tengo que cargar con las consecuencias de una vida llena de mentiras, puesto que mi vida esta vacía.
Hoy me prometo felicidad y armonía imaginarias.
No necesito grandes cosas para ser feliz, tan sólo con las pequeñas atenciones de las personas que en realidad me quieren me basta. Consiguen sacarme de nuevo la ternura, la alegría y las ganas de seguir. Hoy voy a proponerme a mi misma serenidad, calma, paciencia y probaré con un nuevo camino, creo que la combinación de estas tres palabras puede conducirme a un camino muy eficaz. Siento la voluntad de no escuchar a las personas que me hieren, de seguir hacia delante y hacer que las cosas se muevan, en mi mundo apagado.
El mundo esta hecho para los fuertes, los débiles no tenemos la fuerza suficiente como para afrontar la realidad que nos invade. Pero pienso convertirme en piedra, y tener la fuerza suficiente como para seguir haciendo como que no escucho a personas que manejan la vida de los demás, a personas que se creen superiores por tener la fuerza suficiente como para afrontarlo todo, o al menos a creer que tienen el mundo bajo sus pies. Hoy me despierto con calma, serenidad y orgullo.
Lilian, noviembre 2010


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